jueves, 10 de febrero de 2011

De Kolanta a Ko Tao

Por fin llego el fatidico dia en que abandonamos la isla de Ko Lanta. Salimos a las 12 del mediodia y llegamos a las 7 de la manana del dia siguiente a Ko tao. En medio diferntes medios de transporte, furgonetas, autobuses y hasta un barco, para ir desde Sura Thani a Ko Tao. Por cierto que durante parte del trayecto nos toco ir a 10 personas con nuestras mochilas en la parte de atras de una furgoneta!!


El barco lo cogimos en compania de David, un ingles afincado en China, que nos daba conversacion continuamente. Como ya empezaba a ser habitual me tocaban a mi las labores de interprete, de castellano a ingles y de ingles a castellano.

Pasamos toda la noche en un viejo y decrepito barco, tirados en unas colchonetas en el suelo. Habia monjes, turistas, simples colgados de la vida... A mi me recordaba a las escenas de las peliculas donde los inmigrantes europeos se despertaban cierto dia alborozados ante la presencia de la Estatua de la Libertad. Pero nuestra vision era aun mejor, la isla de Ko Tao junto a su vecina Nangyuan.


Nada mas llegar nos vimos asaltados por el tipico grupo de conductores de Tuc Tuc esperando cazar ingenuos y adinerdos occidentales. Nos dejamos enganar por 1 euro cda uno, y nos dirigimos al pueblo donde pese a haber reservado habitacion, encontramos un bungalow economico que compartimos Paulo y yo.

Ese mismo dia fuimos a practicar submarinismo. Ko tao es una isla acogedora, tan pequena que en ella puedes sentir un aire familiar. A diferencia de susvecinas Ko Phangang y Ko Samui, apenas tiene metros de playa. Su costa esta recubierta de rocas y profundos acantilados, con lo que sus playas no son excesivamente buenas. Eso si, se trata de un autentico paraiso para los buceadores. Sus aguas cristalinas y la variedad de su fauna y flora subacuatica, la convierten en el lugar ideal para que nobeles y expertos buceadores pongan en practica su pasion.



En compania de otros dos chilenos, iniciamos nuestro viaje a las profundidades del Mar de la China Meridional. Los primeros momentos fueron angustiosos, llegando a pensar que no podria bajar. El monitor me advirtio que eso es muy comun, y es que acostumbrado a respirar por la nariz, tener que hacerlo exclusivamente por la boca puede llegar a ser angustioso. He trabajado en alturas y no he sentido vertigo. He entrado en cuevas estrechas y jamas he sentido claustrofobia, pero aquella sensacion era tan nueva como horrible para mi.




Tras vencer los primeros miedos motivados por lo novedoso de la experiencia, poco a poco me fui sumergiendo en las calidas y transparentes aguas que rodean la isla. Tan solo baje a 12 metros de profundidad pero fue suficiente para disfrutat de ese espectaculo natural. Corales de caprichosas formas, algunos de ellos afilados como cuchillas. Peces de vivos colores que aumentaban en tamano pero descendian en numero a medida que nos adentrabamos en las profundidades. Algunos de ellos parecian haberse tragado el arcoiris ya que reflejaban todos los colores posibles. La morada del pez tigre, del pez payaso..., entre arena rocas y corales.


Aqui esta Paulo mi amigo chileno tras la primera inmersion.

Los demas dias transcurrieron de forma tranquila visitando la isla en moto y poco mas. A la noche habia bastante vida nocturna. Las playas se llenaban de jovenes y no tan jovenes, provenientes de todas partes del mundo, deseosos de disfrutar de las delicias que la noche islena brindaba. Yo por mi parte, cosa rara en mi, me retiraba bastante pronto. La verdad es que no me lo pedia el cuerpo. Aun asi tuvce la suerte de conocer nuevos amigos. Un belga muy animado, llamado Jean Nicolas, que aprovechaba sus ultimas noches sin su novia, y sobre todo un lorenes Ghislain, animal nocturno que se desenvolvia por la noche tailandesa como ave por corral.



Tras varias noches en Ko Tao, decidimos Paulo y yo marchar direccion a Bangkok. Mis recuerdos de Ko Tao son muy gratos, pero mi rincon idilico siempre sera Ko Lanta.

martes, 1 de febrero de 2011

Mi ruta por Tailandia


Mi ruta por Tailandia desde mi entrada por Camboya, por si alguien se pierde. Seguire publicando cosas hoy o manana. Se me ha roto el movil que era mi camara y mp3 pero gracias a las fotos de algunos amigos ire publicando cosas. Ademas voy amirar una camara algo economica. Un saludo.



Ko Lanta, un pequeno y acogedor paraiso

El sur de Tailandia es un sitio maravilloso, lleno de preciosas islas sobre un mar color esmeralda. Si preguntas a 100 viajeros distintos cual es su llugar preferido, lo mas probable es que obtengas 100 respuestas diferentes, todas ellas acertadas, contrastadas y refutadas. Mi lugar preferido sin duda es Ko Lanta. Es una situada isla situada en frente de Krabi, en el sudeste de la peninsula, en medio de las aguas del Mar de Andamara.



Las playas son preciosa, en ellas se encuentra la arena mas blanca que haya visto jamas. Frente a la playa te encuentras con bosques selvaticos de exuberante vegetacion tropical, que ofrecen un gran contraste con la blancura de la arena, y el azul claro de sus aguas. Desde la playa puedes contemplar la linea que marcan los arrecifes de coral en el agua, un gran contraste entre las aguas azules oscuras y bravas del mar, frente a las placidas y cristalinas aguas cercanas a la costa. Es en estas aguas precisamente donde se encuentran los mayores tesoros. Pequenos peces de colores, peces tigre, peces payasos... en enormes bancos, que sin ningun tipo de temor te rodean. Fondos arenosos, interrumpidos solamente por pequenos fragmentos de coral, que el agua se encarga de trasaladar suavemente a la orilla.

 Asi que en este paisaje idilico no era dificil el disfrutar de los que sin duda fueron los mejores y mas relajados dias de mi estancia en Asia. Alli quede con mi antiguo companero de viaje, Paulo, un cocinero chileno que siempre estaba de buen humor.

El se encontraba esos dias con Yolanda y el Galli, unos gaditanos muy salados, gente buena, tranquila y divertida.

Con ellos recorri el parque natural del sur de la isla, atravesando estrechos senderos en la selva, continuamente interrumpidos por la voraz accion de las termitas que de vez en cuando derribaban arboles centenarios, aplastando todo lo que se encontrase a su paso. Asi mismo tenias que tener cuidado con los monos, los mas temidos moradores de esas selvas, que gastaban un caracter digno del mas chusquero de los sargentos.


Con ellos visite las 4 islas, pequenas montanas rocosas con gran vegetacion que sobresalian del mar como si fueran los restod de las fauces de un titanico y primitivo animal.


Cada una de ellas tenia un pequeno y singular tesoro. En una de ellas hicimos snorkle, buceando entre peces de colores. Para darle mas efecto a este hecho, los nativos que nos habian llevado en su bote, arrojaban trozos de fruta al mar, de tal manera que te veias rodeado por un pequeno arco iris de minusculos y hambrientos seres.

La segunda isla albergaba una de esas maravillas que solo la naturaleza te puede dar. Al llegar vimos una pequena cueva en la roca, por la que habia que pasar a nado. Cruzabas un tunel de unos 100 metros, plagado de estalagmitas, para desembocar en una preciosa palya. Esta playa se encontraba rodeada en su totalidad por un gran acantilado, que convertia al tunel en la unica via de entrada y salida. Segun nos relato el tailandes que dirigia el bote, durante el ultimo tsunami, un grupo de 45 turistas se vio atrapado alli. El nivel del agua empezo a subir rapidamente, y los turistas tuvieron que agarrarse a lo que pudieron para no ahogarse. Pasaron dos dias hasta que fueron a rescatarles, muriendo por diferentes causas 4 de ellos. Hasta en los pequenos paraisos puede haber un rastro de dolor.

En la siguiente isla hicimos snorkle, frente a una pared vertical poblada de grandes murcielagos, los cuales de vez en cuando nos mostraban su aprecio regandonos con guano.
Aqui tuve un pequeno accidente, ya que al bucear por un tunel entre el arrecife, me acerque demasiado a las paredes y me hice varios cortes en la cabeza, piernas y brazos, ademas de clavarme un trozo de coral en el talon. Y es que el coral, corta como si fueran cicuchillas de afeitar.

En la ultima isla habia una playa preciosa de la aque poder disfrutar, aunque magullado y hambriento como estaba, los mejores recuerdos que tengo son de la comida.

Para ahorrarme unos baths, me traslade al bungalow donde estaban mis amigos, al sur de la isla. De las 4 noches que pase en Ko Lanta, 2 de ellas las dormi en el suelo del bungalow, no era muy comodo pero yo estaba alli muy a gusto. No saliamos por la noche de fiesta ni nada parecido, de hecho se puede decir que todavia no he salido.

Al atardecer bajabamos al chiringuito de Momo a tomar una cerveza y disfrutar del espectaculo de fuego.
Momo es uno de esos personajes, dignos de un relato propio. Con el pelo largo y rizado, luciendo una rala perilla, tostado por el sol y siempre con el pecho descubierto, te lo imaginabas luciendo un sable, o un AK- 47. En su mano derecha solo tenia un dedo, el pulgar, y no desaprovechaba la oportunidad de estrechar esa mano de todo aquel que llegara al local, esperando ver su reaccion.


Por la noche se reunian en la playa junto a la hoguera, y en medio de musica reggae y techno, numerosos artistas deseando demostrar sus habilidades. Que es lo que hacian? Arriesgados malabares con fuego. Afortunadamente, lo hacian a suficiente distancia como para ser solo peligrosos para si mismos.




Asi pase 4 dias en Ko Lanta. Fue triste despedirme de los gaditanos, ya que eran muy buena gente y tuve con ellos muy buenos ratos. Junto con Paulo me dirigi a la otra costa de Tailandia, direccion a Ko Tao, de la que tantas maravillas habia oido hablar. Para ello tendriamos que volver a Krabi en furgoneta y ferry, coger un autobus a Surat Thani y de alli un barco a Ko Tao, en el Golfo de Tailandia.


lunes, 31 de enero de 2011

Camino a Ko Lanta

Tras un paso fugaz por Krabi, me dirigi a Ko Lanta, una preciosa isla en medio del MAr de Andamara. El pasaje lo reserve a traves del propio hostal (sitio super recomendable dormi por 4 euros y era muy cool aqui va el enlace)

http://www.spanish.hostelworld.com/hosteldetails.php/Pak-Up-Hostel/Krabi/46929

Como de costumbre la furgoneta estaba llena de anglosajones. Me sente al lado de una senora de unos sesenta anos. De donde eres me pregunto?. Espanol le respondi , y ella me sonrio al parecer satisfecha con la respuesta. Y usted?, Galesa, me respondio con orgullo. Pues yo soy vasco. Si en un principio su sonrisa me habia parecido calida, la segunda que me obsequio fue aun mayor, como si la tuviera reservada para las grandes ocasiones. Me dijo: Entonces tu eres como nosotros. Y en efecto, ella junto a su hija al que pronto me presento, me trataron con gran carino y afecto, preocupandose iuncluso porque adquiriera un alojamiento adecuando an la isla. Me acogio como a un hijo, tratandoime como a un pobre huerfanito dickensiano, que tras muchos reveses del destino, encuentra a su benefactor. La verdad es que fue un tanto extenuante el examen de ingles al que me sometio. Despues de un Hablas muy bien ingles estuvo examinandome durante dos horas. Si lo hubiera oido mi profesor de ingles del colegio, ese que olia a una mezcla de naftalina y patxaran!!
Detras de mi se sentaba una yanki, que era Testigo de Jehova, y que se puso como objetivo redimirme, anunciandome la buena nueva, la cual no me parecio ni nueva, ni mucho menos buena.                

viernes, 28 de enero de 2011

Thailandia. Mi llegada (o mi regreso).

Hace dias que escribo nada en el bloq. este hecho coincide con mi llegada a Tailandia.La causa no es que no me ocurra nada, ni que no vea nada interesante. Ni siquiera porque haga cosas que no se deban contar, ojala! Algunos pensaran que es por desidia, otros por falta de constancia, pero yo prefiero pensar que los encantos de este pais me han atrapado en su acogedora red. Este fenomeno es bastante normal por estas tierras. Y es que multitud de occidentales, desde el mas serio hombre de negocios, hasta el artista mas bohemio, se dejan seducir por la amabilidad de este pais y la atraccion de sus idilicos rincones.



Tras llegar de Camboya pase una divertida noche con un pequeno grupo de espanoles en Bangkok. En un principio pense que odiaria esta ciudad, pero ahora veo que tengo con ella una rlacion torrida e intensa, que provoca que a veces la odie con todas mis fuerzas, y que otras veces me cautive con su magia. Cenamos en un sitio tan autoctono, que ni siquiera hablaban ingles. Barato, economico y exotico, ya que llegamos a comer un plato con flores!!


Esa fue una noche de despedidas, ya que en esa moderna Babilonia, el camino de Arantza y el mio se separaban. Ella se marchaba a Dubai, el gran mar de arena sobre el oceano de petroleo. La podriamos definir como el corazon de Oriente Medio, si no fuera por lo antagonico de ambas palabras.
Yo por mi parte me dirigia hacia el sur de Tailandia. Esta es una zona de islas pequenas, blancas arenas y cristalinas aguas, donde el colorido se encuentra tanto en las profundas y sofocantes selvas como bajo las suaves olas de los oceanos Indico y Pacifico.

jueves, 20 de enero de 2011

Siem Reap-Bangkok, un viaje para olvidar.

Esta noche por fin he podido coger el autobus hacia Bangkok, hacia las 2:00 de la manana. La noche anterior me dejaron en la calle esperando hora y media. Se olvidaron de mi. Como en veces anteriores, ni night bus, ni vip bus ni nada. Eso si el que lo habia decorado era muy curioso, y habia colocado unas cortinillas de encaje, ideales! El autobus estaba lleno de surcoreanos, una pareja de australianos y Norberto un italiano muy majo (todo un casta) del que me hice coleguilla. El viaje iba a durar 8 horas. A la hora y media el chofer hace una parada en medio de la nada. Yo empezaba a pensar que quizas estuviera mamado. Porque digo esto? Porque esta gente es una raza aparte. A nuestro tutc tuc driver, al cual le quisimos invitar a comer en Angkor. El nos dijo que no, que habia estado en una boda la noche anterior y que le dolia la tripa, y para remediarlo no iba a comer nada y solo iba a beber cerveza. Claro si estas ciego todo el dia ni sientes ni padeces, pero que encima te lo diga tu conductor.

Bueno, volviendo a la cuestion. Despues de la parada seguimos otra media hora, y coge el chofer y para otra vez, para cenar. Claro, conducir dos horas es lo que tiene. El tio no se corto un pelo y estuvo 40 minutos, primer plato, segundo, postre, cerveza y te. Vamos que era un hombre de buenas costumbres. El italiano y yo empezamos a intercambiar impresiones, como solo lo hacen dos latinos. Los coreanos en el autobus, sin pegar ojo, pero no se movian ni un centimetro. Solo bajo el guia. Una vez reanudado el camino, le pregunta al chofer a ver si el viaje va a durar 8 horas. Y el otro que si, que si, mirandole como diciendo 8? por lo menos!!
Volvimos a parar hora y media, cerca de una cochera muy sucia, esperando a que abrieran la frontera, aunque nosotros no lo sabiamos.
 Cruzamos la frontera entre Camboya y Thailandia. Me recordaba a la guerra de Bosnia, con los refugiados huyendo con las carretas llenas de trastos, huyendo de los ataques de los serbios. Alli nos juntamos con Silvio, un brasileno de Curitiba y con Paulo, un chileno, que venian de Vientiane.
Nos montaron a 12 junto a nuestras mochilas en un minibus. La distribucion del espacio, parecia haberla disenado un maestro del tetris. Camino a Bangkok, paramos dos veces a repostar, y es que aqui los coches funcionan con gas!
Tuvimos dos controles de trafico, uno de la policia y otro del ejercito, y por si fuera poco tuvimos que esperar media hora, ya que cortaron el trafico debido al paso de la comitiva real. En fin que el viaje duro diez horas y media y contentos!!

miércoles, 19 de enero de 2011

Angkor, la morada de los dioses

A 7 km de Siem Reap, se encuentran las ruinas de Angkor, un gigantesco complejo de templos, legado de una civilización que alcanzó su esplender a costa de sus vecinos, a fuego y espada. A este respecto hay que apuntar, que el término Siem Reap, significa "siameses derrotados", en clara alusión a una victoria khmer sobre la etnia principal de la actual Tailandia.



Haré una pequena introducción para dar a conocer un poco la historia de este antiguo y poderosos imperio, poco conocido en occidente.
Desde el siglo IX al XIV, 22 grandes monarcas reinaron en un imperio que abarcaba las actuales Laos, Camboya y Myanmar, junto a la Conchinchina (o sur de Vietnam) y gran parte de Tailandia. Su epicentro estaba situado en Angkor, la gran metrópoli del sudeste asiático. Mientras ciudades como Londres o París, apenas alcanzaban los 50.000 habitantes, esta ciudad albergaba cerca de 1.000.000 de almas. Los 22 reyes desde Jayavarman II a Srindravarman, crearon esta ciudad en la que sólo las moradas de los dioses se construían en piedra. En estos templos se mezclan los elementos hinduistas de los primeros reyes, junto con la omnipresente figura de Buda, religión que seoficializó por la espada de alguno de los innumerables Javayarmanes.

Sin que todavia sepamos exactamente el porqué el ocaso de la civilización khmer supuso el abandono de la ciudad. Durante siglos la selva ocupó lo que el hombre la había quitado, otorgándole el singular aspecto con que se nos presenta ahora el complejo.


La ciudad se encuentra rodeada por un enorme foso, que por su anchura puede ser confundido por un rio. Así mismo cinco grandes puentes, con sus respectivas puertas, sirven de entrada a la gran urbe.

Sobre los puentes, colosos de piedra a modo de pasarela, parecen tirar de cuerdas, recordándonos el esfuerzo que supuso la construcción de esta maravilla. Como ocurre con las pirámides, se pueden adivinar las penurias y la sangre de los infortunados que arrastraron las grandes piedras.


Lo cierto es que hay muchos templos, y no los visitamos todos. Tras unos días de visita, acabas empachado de tanta piedra.

Si alguien se acerca por allí, yo le recomendaría no perderse:
Angkor Wat, majestuoso templo hinduista erigido en honor a Visnú.




El complejo de Angkor Thom, en el que destaco. El templo de Bayón, con sus innumerables caras en honor de Avadekiteshrava.




Los impresionantes relieves de las terrazas de los elefantes y del rey leproso, donde las piedras calcinadas son mudos testigos de recientes combates contra el Khmer Rouge.




Phom Bakheng, templo en forma piramidal, con estrechos y empinados escalones que convierten la ascensión en una auténtica escalada.



Ta Prohm, donde gigantescos árboles descansan sobre antiquísimas piedras. Este templo es famoso, al haber sido aquí rodadas numerosas escenas de la película Lara Croft.



Siem Reap o como tambien hay civilizacion en Camboya.

Junto a tres anglosajones despistados, compartimos el autobus hacia Siem Reap, en compañia de un monton de lugareños apiñados por doquier. El termino ergonomia es desconocido por aqui y seguramente ni tenga traduccion al khmer. El pasillo estaba abarrotado de camboyanos sentados en lo que parecian unos orinales vueltos del reves. No fueron nuestros unicos compañeros de viaje, ya que algunos simpaticos lagartos nos hacian compañia dando un poco mas de exotismo al autobus.

Siem Reap no tiene nada que ver con el resto de Camboya, Es un pequeño Salou sin mar, junto a las ruinas de Angkor, su propio Port Aventura.

A ambos lados de las calles principales como Pub Street surjen pequeños callejones, desordenados y laberinticos entre edificios encalados. Todo ello recuerda a las numerosas poblaciones mediterraneas de la Costa Azul francea. En estos callejones la fauna era de lo mas variopinta. Prostitutas de corta edad y aun mas cortos vestidos, recorren las callejas obsequiando picaras sonrisas a los turistas. Descarados trapicheros te ofrecen su mercancia frente a aburridos policias, mas preocupados en frenar el vandalismo de los jovenes y ebrios australianos, que de evitar el mercadeo de sus conciudadanos. Hay que advertir al interesado, que mas de un turista fallece al año en Camboya, victima de la dudosa calidad de las mercancias en venta. Ese tipo de viajes p[uede no tener retorno para el turista.
Junto a este escenario de sordido puerto marselles se encuentran dos coloridos mercados, uno diurno y otro nocturno, que propician el comercio a cualquier hora del dia. En ellos se puede comprar de todo, y lo que no tengan es porque no ha sido inventado, o lo que es lo mismo fabricado en Asia.Hay todo tipo de falsificaciones, artesania hinduista y budista en madera, joyas de oro y plata, trajes de seda, articulos vintage que en Europa son articulos de culto, aqui se adquieren por un puñado de dolares. Todo envuelto por el olor de diferentes carnes asadas. De serpiente, rana, cococdrilo y murcielago, empalados como chupa chuses. Y que decir de los insectos! Cucarachas y saltamontes, grillos y larvas rebozados en aceite de coco hacen las delicias del osado cliente. Esto es Siem Reap y aqui estaremos 5 dias.

lunes, 17 de enero de 2011

Impresiones de Battampong

Battampong es la segunda ciudad de Camboya, en cuanto a poblacion. En ella viven alrededor de un millon de habitantes y sin embargo no tiene nada. Ademas de un divertido y primitivo tren de bambú,  solo hay miseria y numerosos templos y pagodas budistas. Y es que cuando mas dura es la vida en este mundo, uno parece necesitar aferrarse a la esperanza de una vida futura mejor.




Nuestra relacion con John nuestro tuc tuc rider era algo especial. Esta relación se empezo a gestar de un modo muy español. Compartiendo un trozo de chorizo, un vaso de vino y entablando una conversación. Ese mismo dia fuimos testigos de un hecho lamentable. Un grupo de franceses , en clara actitud colonialista, tomaba unas cervezas, mientras pagaba a unos niños para que los abanicaran y masajearan los hombros. Al parecer disfrutaban jugando a ser poderosos con los mas desfavorecidos.

John nos invitó a su casa a conocer a su familia. Eran muy pobres, vivian en una chabola cercana a la carretera, en medio de una cienaga. Alli vivian personas y animales sin ningún espacio que les delimitara. En este sitio nos contó parte de su reciente historia familiar. Como la mayor parte de los campesinos camboyanos, su familia se dedicaba al cultivo de arroz. Los khmeres rojos reclutaban constantemente entre los campesinos, mano de obra para realizar trabajos para el estado. Al trabajador se le imponia una tarea diaria. Si al atardecer no habia cumplido su cometido, el trabajador era ejecutado. Su abuelo, su tio y su padre marcharon a realizar estos trabajos forzados. El único que regreso fue su padre.



Afectados por la dureza de esta tierra, preparamos el petate y nos dirigimos a la estación para coger el autobús rumbo a nuestro siguiente destino, Siem Reap. Un recientemente creado centro turistico, junto a Angkor, la ciudad de los dioses. En la estación nos abordaron multitud de mujeres con niños desnutridos en sus brazos, suplicando una limosna. Les dimos nuestro desayuno. Este fue recibido como sólo lo aceptan las personas realmente necesitadas. Esta gente se muere de hambre en la calle, entre coches de lujo y a nadie le importa



viernes, 14 de enero de 2011

Battampong.



Camino a Battamnpong  empecé a comprender la relatividad del tiempo en Asia. Me explico. Nos levantamos a las 6:30 para coger el autobús de las 7:30. Al final el autobús salió a las 8:30. El viaje duraba 5 horas, pese a lo cual invertimos 6. Supongo que la paciencia va a ser una de las cualidades que voy a descubrir en mí mismo. Por supuesto el autobús no era el mismo que en la foto del billete. Esta foto debió sacarse en Europa, y tal vehículo jamás marchó al lejano oriente. Me extranó no encontrarme en él a con Paco Martínez Soria. As;i mismo la companía de autobuses decidió recompensar nuestra paciencia, mediante un horrible karaoke que duró las seis horas del trayecto. Al menos ningún viajero aceptó la invitación al canto.



Llegamos a Battampong con el cuerpo entumecido por la estrechez de los asientos y la incomodidad de la carretera, aquella que se nos había definido como autopista.
En este punto me detengo para comentar algo que me ha llamado la atención. En ciertos aspectos este país es el paraíso del conductor. Cinco en una moto, coches sin matrículas, policias perezosos…
Hoy he visto a cuatro juntos en la carretera. Cada uno tenía un uniforme de un color distinto. Parecían más una cuadrilla que se había coordinado mal para carnavales, que representantes de la ley. Incluso alguno de los uniformes parecía sacado de la casa de las fiestas. Eso sí, no curraba ni Dios. Sólamente se movían para taparse del sol. 

Nos alojamos en el que posiblemente sea el mejor hotel de la ciudad, al precio de... 4 euros!
Debia haber en la ciudad alguna convencion de mosquitos, ya que eran los huespedes mas numerosos y ruidosos del hotel. Por supuesto empezamos a incluir pastillas contra la malaria en nuestro menu.

Phom Pehn

Nuestra segunda jornada en Phom Penh la dedicamos a explorar la ciudad y sus alrededores. En medio de un continuo “Tuc-tuc sir”, alquilamos los servicios de uno de estos vehículos. Para ello tuvimos que realizar un frenético regateo en el que claramente salimos perdiendo. De este modo nos dirigimos a conocer la parte más sombría de la historia, del país de las sonrisas. Los campos de la muerte. En este punto creo preciso hacer un inciso, para explicar la historia más reciente de este país. Aquellos que me conoceís, sabeís que estoy encantado de hacerlo.

Tras la independencia de Camboya, del protectorado francés al que estaba sujeto, y tras la caída de la monarquía, Camboya se vió envuelta en la escalada de violencia que azotaba el sudeste asiático. Norteamericanos y sudvietnamitas invadieron el país temiendo la influrencia del grupo comunista Khmer Rojo, y la creación de un conflicto paralelo al vietnamita.. Esta invasion fue un desastre y tan solo sirvió para fortalecer el creciente poder del Khmer Rojo.


En la primavera de 1975, mientras los norteamericanos se despedían definitivamente de Saigón, los Khmeres rojos tomaron el control del país, estableciendo un regimen de terror. El Khmer Rojo aspiraba a crear una nueva sociedad y para lograrlo pusieron en marcha un programa de eliminación de Buena parte de la población. Especialmente cruel fue la eliminación de las minorías, llegando a practicar el infanticidio para evitar futuras represalias. En 1998 y tras numerosos conflictos internos y externos, especialmente con Vietnam, el Khmer Rojo fue derrotado. Su líder, Pol Pot, nunca sería juzgado al fallecer ese mismo año por causas naturales. Actualmente antiguos líderes khmeres, esperan ser juzgados. Los años van pasando y es más que probabale que acaben muriendo por su avanzada edad.


El campo de la muerte que visitamos, tiene poco que ver con los bien conservados camposde exterminio de Auschwitz o Sobibor. Apenas queda nada. Algunas montanas de cráneos y ciertas fosas comunes donde todavia se distinguen los dientes de sus víctimas. Y es que los khmeres rojos eliminaron a la población a base de golpes, negándoles el precio de una bala. Claro ejemplo de esto es el árbol de la muerte, donde los bebés eran golpeados hasta la muerte.



Tras esta visita y con pocas ganas de comer, visitamos el Palacio Real. Este palacio está formado por una serie de edificios, donde se guardan los principales tesoros del país. Brazaletes de oro, Budas de plata maciza con resplandecientees diamantes en sus ojos, son exhibidos mientras a las puertas del palacio se agolpan legiones de tullidos y mendigos. Lo cierto es que me alegré al saber que al dia siguiente abandonariamos la capital para dirigirnos a Battampong, la segunda ciudad en importancia del país.

miércoles, 12 de enero de 2011

Primeros pasos en Camboya

Nada más bajar del avión y pese al obligado pago de 20 dólares por el visado, me he dado cuenta de que he llegado a un país, si no más sincero, al menos más amable. Buscamos un hotel en compañía de Sharde, un pirata moderno que cambió su junco por un tuc-tuc y su sable por una sonrisa. Nos ha traído por una de las arterias principales de la capital. ¡Qué carreteras! Los últimos que las alquitranaron y acondicionaron debieron ser los franceses de época colonial. ¡Si De Gaulle levantase la cabeza! Por ellas circulaban manadas de manadas de bicicletas y motos de forma totalmente caótica y sin ningún accidente. He visto algo que me ha dejado conmocionado ¡ 5 personas en la misma moto!




A estos los meto en un contenedor y los mando a España para montar un circo. Así mismo he visto un montón de coches de lujo, marca Lexus, exhibiéndose impúdicamente entre tanta pobreza. Nuestro amable filibustero nos ha traído a un hotel donde nos hemos dejado timar para pasar esta noche. Lo cierto es que de noche y con las mochilas nos hemos dejado engañar, aunque ya hemos conseguido habitación en un hotel cuyo precio roza lo absurdo.
Hablando de precios, aquí la moneda es muy extraña para nosotros. Acabamos de pedir una botella de agua y el tío nos quiere cobrar 2000 en su moneda. Yo ya iba a empezar a protestar cuando me ha aclarado que al cambio eran 50 centavos de dólar. Por supuesto me he callado.




Es de noche y hemos visto poco de la ciudad, tan sólo algo de la zona cercana al hotel. Por cierto que el hotel está junto al río Mekong. Toda la vida leyendo mil aventuras sobre este río y aquí estoy yo disfrutando de su brisa y de sus mosquitos a partes iguales. Lo poco que he visto me ha ayudado a hacerme una idea de la ciudad. Un montón de vendedores ambulante vendiendo … libros!! Los tenían en todos los idiomas, seguro que les pido uno en euskera y me sacan el Obabakoak de Atxaga. Todo esto me hace preguntarme a dónde se dirigen los materiales donados por las ONGs. En fin, es igual lo importante es tener una cama donde ir y si es posible con el estómago lleno, mejor. Estos vendedores eran de dos tipos. Críos de corta edad que apenas pueden con el género que portan, o mutilados. Camboya sigue siendo hoy en día uno de los países más minados del mundo. El bueno de Pol Pot tras su dictadura y genocidio de la tercera parte de la población, dejó como recuerdo numerosos campos de minas. Así que si voy por una carretera y la naturaleza reclama lo que en su momento me dio, pantalones abajo y ya pueden venir los Lexus y Tuctuc que quieran, que no me aparto de ahí.

Así mismo es bochornoso ver el número de blancos de cierta edad que pululan por las calles cogidos de la mano de chiquillas sobre zapatos de tacón demasiado grandes para ellas. Seguro que muchos son personas “respetables” en sus países. Como occidental se me cae la cara de vergüenza. ¿Este es el progreso que occidente les proporciona?

Mi corta experiencia en Bangkok

Tras una meteórica carrera en taxi (el tío parecía AyrtonSenna) llegamos a Rambuti, donde estaba nuestro hotel. ¿Qué puedo decir de Rambuti? Me recordaba a la zona de las embajadas europeas en 55 días en Peking, sólo que en lugar de Charlton Heston y Ava Gardner, lo que había era mucho hippie trasnochado, europeos decadentes y blancos en general ávidos de satisfacer sus apetitos, sean cuales fuesen. Estaba claro que todo se vendía y compraba no sin antes realizar un tenaz regateo.
Al día siguiente y tras intentar en vano ajustar mi reloj biológico, tanto en horas de sueño como en otros aspectos más mundanos, marché junto a Arantza y María, una amiga suya de Madrid, a conocer la zona de Kroket. Pese a encontrarse en el mismo Bangkok, esta zona era como un pueblo perdido en medio de la gran urbe. Senderos sinuosos, calles laberínticas, perros famélicos y posiblemente rabiosos, junto a docenas de budas dorados formaban un ambiente de lo más pintoresco. Pese al hedor de los olores autóctonos, pudimos disfrutar de un bocadillo de un lomo, que me había acompañado durante mi viaje. A mí me supo de maravilla, pero al ver las caras de mis compañeras al probarlo, me hice una idea de lo mucho que echaría de menos la comida española.
Nos despedimos de María, que por cierto era un cielo. Ella se marchaba al norte del país, supongo que cansada de la gran urbe tailandesa. Poco tardamos en ser otra vez tres, ya que se unió a nosotros Daniel, un sardo muy simpático, con el que compartimos cena y experiencias de la vida. Fue un momento muy agradable, siendo él una persona de cuya compañía disfrute enormemente. Con él dimos un paseo recorriendo los principales ligares, donde el año pasado se desarrolló la revolución de los camisas rojas. Todo ello bajo la omnipresente mirada de la imagen del rey de Tailandia, al que los tailandeses sumidos en su miseria reverencian.
Lo cierto es que en Europa pasa algo parecido. Ellos tienen a su rey y nosotros a personajes tan grotescos como Belén Esteban o Cristiano Ronaldo. Unos golpean un balón y otros la dignidad del pueblo, y el resultado es el mismo, riquezas para sus bolsillos.
Hoy a la mañana nos hemos despedido de Daniel, un italiano con billete para Europa con el corazón en Asia. De él me ha gustado su paciencia, sinceridad y su natural filosofía de la vida, cualidades sin las cuales parece ser imposible afrontar esta aventura. Así mismo me he despedido de Bangkok, ciudad que ha pasado sin pena ni gloria por mi vida, y a la cual volveré esperando poder conocerla mejor. Nuestro destino PhomPehn, capital de Camboya

Madrid-Dubai, Dubai-Bangkok

 

Aunque un tanto tardíamente, al fin empiezo a escribir mi famoso bloq, aquel con el que tanto os he dado la tabarra.
Tras despedirme de Maider en Madrid, me monté en el vuelo hacia Dubai. Mi compañero de asiento era un hindú de cierta edad afincado en Lisboa que hablaba español perfectamente tras pasar varios años en Gran Canaria. Es un hombre muy perspicaz e intuitivo, al que la vida le había dado esa sabiduría que sólo te otorga la experiencia.
En Dubai tuve que esperar 9 horas para coger el siguiente vuelo, así que tuve tiempo de conocer el aeropuerto. Es un aeropuerto muy lujoso y moderno que impresiona al visitante. Lo cierto es que lujos aparte, lo que más me llamó la atención fue la diversidad de la gente. Árabes de túnicas blancas, sijs de altos turbantes y largas barbas, brahmanes envueltos en telas de vivos colores, hombres de negocios japoneses, australianos tan aventureros como desaliñados…, en fin que parecía que me estaba en una adaptación moderna de alguna novela de Emilio Salgari.
Después de tan larga espera, me embarqué en otro avión dirección a Bangkok. Mis compañeros de butaca eran, un alemán un tanto estirado, y un simpático y obeso italiano, cuyo olor corporal era sólo comparable con su aliento a alcohol. Se durmió nada más despegar, ocupando con su orondo cuerpo gran parte de mi asiento.
Tras tantas horas de viaje llegué por fin a Bangkok, donde no sin algún sobresalto (el teléfono no me funcionaba, no había comunicado por mail mi hora de llegada…, me encontré conmi amiga Arantza, la cual se estaba despidiendo en esos momentos de una amiga suya de Bilbao.

martes, 23 de noviembre de 2010