miércoles, 19 de enero de 2011

Siem Reap o como tambien hay civilizacion en Camboya.

Junto a tres anglosajones despistados, compartimos el autobus hacia Siem Reap, en compañia de un monton de lugareños apiñados por doquier. El termino ergonomia es desconocido por aqui y seguramente ni tenga traduccion al khmer. El pasillo estaba abarrotado de camboyanos sentados en lo que parecian unos orinales vueltos del reves. No fueron nuestros unicos compañeros de viaje, ya que algunos simpaticos lagartos nos hacian compañia dando un poco mas de exotismo al autobus.

Siem Reap no tiene nada que ver con el resto de Camboya, Es un pequeño Salou sin mar, junto a las ruinas de Angkor, su propio Port Aventura.

A ambos lados de las calles principales como Pub Street surjen pequeños callejones, desordenados y laberinticos entre edificios encalados. Todo ello recuerda a las numerosas poblaciones mediterraneas de la Costa Azul francea. En estos callejones la fauna era de lo mas variopinta. Prostitutas de corta edad y aun mas cortos vestidos, recorren las callejas obsequiando picaras sonrisas a los turistas. Descarados trapicheros te ofrecen su mercancia frente a aburridos policias, mas preocupados en frenar el vandalismo de los jovenes y ebrios australianos, que de evitar el mercadeo de sus conciudadanos. Hay que advertir al interesado, que mas de un turista fallece al año en Camboya, victima de la dudosa calidad de las mercancias en venta. Ese tipo de viajes p[uede no tener retorno para el turista.
Junto a este escenario de sordido puerto marselles se encuentran dos coloridos mercados, uno diurno y otro nocturno, que propician el comercio a cualquier hora del dia. En ellos se puede comprar de todo, y lo que no tengan es porque no ha sido inventado, o lo que es lo mismo fabricado en Asia.Hay todo tipo de falsificaciones, artesania hinduista y budista en madera, joyas de oro y plata, trajes de seda, articulos vintage que en Europa son articulos de culto, aqui se adquieren por un puñado de dolares. Todo envuelto por el olor de diferentes carnes asadas. De serpiente, rana, cococdrilo y murcielago, empalados como chupa chuses. Y que decir de los insectos! Cucarachas y saltamontes, grillos y larvas rebozados en aceite de coco hacen las delicias del osado cliente. Esto es Siem Reap y aqui estaremos 5 dias.

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