Esta noche por fin he podido coger el autobus hacia Bangkok, hacia las
2:00 de la manana. La noche anterior me dejaron en la calle esperando
hora y media. Se olvidaron de mi. Como en veces anteriores, ni night
bus, ni vip bus ni nada. Eso si el que lo habia decorado era muy
curioso, y habia colocado unas cortinillas de encaje, ideales! El
autobus estaba lleno de surcoreanos, una pareja de australianos y
Norberto un italiano muy majo (todo un casta) del que me hice coleguilla. El viaje iba a
durar 8 horas. A la hora y media el chofer hace una parada en medio de
la nada. Yo empezaba a pensar que quizas estuviera mamado. Porque digo
esto? Porque esta gente es una raza aparte. A nuestro tutc tuc driver, al cual le quisimos invitar a comer en Angkor. El nos dijo que no, que habia
estado en una boda la noche anterior y que le dolia la tripa, y para
remediarlo no iba a comer nada y solo iba a beber cerveza. Claro si
estas ciego todo el dia ni sientes ni padeces, pero que encima te lo
diga tu conductor.
Bueno, volviendo a la cuestion. Despues de la parada seguimos otra media
hora, y coge el chofer y para otra vez, para cenar. Claro, conducir dos
horas es lo que tiene. El tio no se corto un pelo y estuvo 40 minutos,
primer plato, segundo, postre, cerveza y te. Vamos que era un hombre de
buenas costumbres. El italiano y yo empezamos a intercambiar
impresiones, como solo lo hacen dos latinos. Los coreanos en el autobus,
sin pegar ojo, pero no se movian ni un centimetro. Solo bajo el guia.
Una vez reanudado el camino, le pregunta al chofer a ver si el viaje va a
durar 8 horas. Y el otro que si, que si, mirandole como diciendo 8? por
lo menos!!
Volvimos a parar hora y media, cerca de una cochera muy sucia, esperando a que abrieran la frontera, aunque nosotros no lo sabiamos.
Cruzamos la frontera entre Camboya y Thailandia. Me recordaba a la guerra de Bosnia, con los refugiados huyendo con las carretas llenas de trastos, huyendo de los ataques de los serbios. Alli nos juntamos con Silvio, un brasileno de Curitiba y con Paulo, un chileno, que venian de Vientiane.
Nos montaron a 12 junto a nuestras mochilas en un minibus. La distribucion del espacio, parecia haberla disenado un maestro del tetris. Camino a Bangkok, paramos dos veces a repostar, y es que aqui los coches funcionan con gas!
Tuvimos dos controles de trafico, uno de la policia y otro del ejercito, y por si fuera poco tuvimos que esperar media hora, ya que cortaron el trafico debido al paso de la comitiva real. En fin que el viaje duro diez horas y media y contentos!!
Hola Arnold!
ResponderEliminarHoy empiezo a seguir tu viaje. Nosotros nos hicimos Vietnam, Thailandia y unas cuantas provincias chinas asi que solo me traes buenos recuerdos. Disfruta a tope y apuntate a algun curso de cocina Thai... No sabes la envidia que me das!. Besicos desde tierras mañas
Ana N.