miércoles, 19 de enero de 2011

Angkor, la morada de los dioses

A 7 km de Siem Reap, se encuentran las ruinas de Angkor, un gigantesco complejo de templos, legado de una civilización que alcanzó su esplender a costa de sus vecinos, a fuego y espada. A este respecto hay que apuntar, que el término Siem Reap, significa "siameses derrotados", en clara alusión a una victoria khmer sobre la etnia principal de la actual Tailandia.



Haré una pequena introducción para dar a conocer un poco la historia de este antiguo y poderosos imperio, poco conocido en occidente.
Desde el siglo IX al XIV, 22 grandes monarcas reinaron en un imperio que abarcaba las actuales Laos, Camboya y Myanmar, junto a la Conchinchina (o sur de Vietnam) y gran parte de Tailandia. Su epicentro estaba situado en Angkor, la gran metrópoli del sudeste asiático. Mientras ciudades como Londres o París, apenas alcanzaban los 50.000 habitantes, esta ciudad albergaba cerca de 1.000.000 de almas. Los 22 reyes desde Jayavarman II a Srindravarman, crearon esta ciudad en la que sólo las moradas de los dioses se construían en piedra. En estos templos se mezclan los elementos hinduistas de los primeros reyes, junto con la omnipresente figura de Buda, religión que seoficializó por la espada de alguno de los innumerables Javayarmanes.

Sin que todavia sepamos exactamente el porqué el ocaso de la civilización khmer supuso el abandono de la ciudad. Durante siglos la selva ocupó lo que el hombre la había quitado, otorgándole el singular aspecto con que se nos presenta ahora el complejo.


La ciudad se encuentra rodeada por un enorme foso, que por su anchura puede ser confundido por un rio. Así mismo cinco grandes puentes, con sus respectivas puertas, sirven de entrada a la gran urbe.

Sobre los puentes, colosos de piedra a modo de pasarela, parecen tirar de cuerdas, recordándonos el esfuerzo que supuso la construcción de esta maravilla. Como ocurre con las pirámides, se pueden adivinar las penurias y la sangre de los infortunados que arrastraron las grandes piedras.


Lo cierto es que hay muchos templos, y no los visitamos todos. Tras unos días de visita, acabas empachado de tanta piedra.

Si alguien se acerca por allí, yo le recomendaría no perderse:
Angkor Wat, majestuoso templo hinduista erigido en honor a Visnú.




El complejo de Angkor Thom, en el que destaco. El templo de Bayón, con sus innumerables caras en honor de Avadekiteshrava.




Los impresionantes relieves de las terrazas de los elefantes y del rey leproso, donde las piedras calcinadas son mudos testigos de recientes combates contra el Khmer Rouge.




Phom Bakheng, templo en forma piramidal, con estrechos y empinados escalones que convierten la ascensión en una auténtica escalada.



Ta Prohm, donde gigantescos árboles descansan sobre antiquísimas piedras. Este templo es famoso, al haber sido aquí rodadas numerosas escenas de la película Lara Croft.



1 comentario:

  1. Qué maravilla, Mikel. Me has despertado la curiosidad con lo del Rey Leproso.

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